Las AMPA de la escuela pública de Basauri trabajan por un comedor escolar de mayor calidad
2026-04-09
El pasado 4 de marzo, representantes de las AMPA de las escuelas públicas de Basauri convocaron una reunión abierta dirigida a las familias de sus centros con el objetivo de analizar la situación de los comedores escolares.
Los objetivos del encuentro eran, por un lado, dar a conocer que llevan más de cinco años trabajando para lograr mejoras en el servicio de comedor sin que, hasta la fecha, se haya producido ningún avance significativo. «Lejos de mejorar, la situación ha empeorado», señalaron. Por otro lado, buscaban recabar apoyos para continuar con su labor, así como recoger las quejas y aportaciones de las familias.
Durante la sesión, las AMPA repasaron las acciones realizadas desde 2021, entre ellas la emisión de comunicados, reuniones con la empresa de catering Eurest (calificadas como poco fructíferas), encuentros con el Ayuntamiento, asistencia a plenos municipales, diversas reuniones con el Gobierno Vasco y el trabajo continuado en las comisiones de comedor.
En la actualidad, las familias están a la espera de dos reuniones con el Gobierno Vasco: una con el delegado en Bizkaia para abordar el proyecto de cocinas verticales, y otra con la viceconsejera de Administración y Servicios de Educación en Lakua. En estas reuniones pretenden trasladar propuestas para mejorar los pliegos de contratación. Ambas reuniones estaban previstas para enero, pero aún no han sido convocadas.
Asimismo, se informó sobre cómo formar parte de este proyecto, explicando el funcionamiento de las AMPA, los Consejos Escolares y las comisiones de comedor, así como la necesidad de contar con el mayor apoyo posible de las familias a través de distintas vías.
Uno de los aspectos más críticos abordados fue la calidad de los menús. Según denunciaron, no se utilizan productos frescos y predominan las conservas y los ultracongelados, con escasa variedad. También señalaron el uso habitual de alimentos procesados y ultraprocesados, la ausencia de elaboraciones propias —como sofritos o caldos caseros— y la repetición de platos, lo que deriva en menús «monótonos y poco nutritivos».
Además, apuntaron diversas incidencias en el servicio, como la ausencia de menús de salvaguarda, fallos en las elaboraciones, raciones insuficientes, problemas en la calidad de algunos alimentos y retrasos en la entrega de la comida, lo que afecta a su estado final. También denunciaron la falta de cobertura de bajas del personal y ratios elevados de alumnado por persona monitora. Asimismo, señalaron que, en muchos casos, las personas responsables de los comedores carecen de la formación y del tiempo necesarios para desempeñar adecuadamente sus funciones.
Las familias mostraron su malestar con la empresa adjudicataria del servicio y manifestaron su voluntad de seguir movilizándose para exigir mejoras. Entre las acciones planteadas se encuentran recogidas de firmas, reclamaciones formales, escritos oficiales y posibles concentraciones.
Como primer paso organizativo, se ha creado una comunidad de WhatsApp para coordinar a las familias y planificar futuras iniciativas. El objetivo, subrayan, es lograr un cambio en el modelo actual de comedores escolares, cuya «ineficiencia ha quedado demostrada».
