Las comunidades educativas del IES Txurdinaga Behekoa y del CEIP Larrañazubi denuncian falta de diálogo ante cambios en la oferta educativa
2026-03-24
Las comunidades educativas del IES Txurdinaga Behekoa de Bilbao y del CEIP Larrañazubi de Getxo han alzado la voz contra la decisión unilateral del Departamento de Educación de modificar las ofertas educativas, evidenciando una preocupante contradicción en el Gobierno Vasco. Mientras la consejera Begoña Pedrosa insiste públicamente en que la Escuela Pública Vasca es el “eje vertebrador” del sistema y su máxima prioridad, los hechos en estos centros apuntan a una estrategia de recortes y falta de diálogo que debilita precisamente ese eje.
Las comunidades educativas de ambos centros han expresado su preocupación ya que afectan directamente a su futuro. Familias, alumnado y representantes educativos reclaman mayor diálogo y transparencia antes de aplicar cambios que, según advierten, pueden repercutir gravemente en la oferta educativa pública.
Txurdinaga Behekoa: menos oferta pública en la zona
La comunidad educativa del IES Txurdinaga Behekoa de Bilbao —alumnado, familias y profesorado— ha mostrado su rechazo a la decisión del Departamento de Educación de eliminar la oferta de 1.º de Bachillerato Artístico en sus dos modalidades y el ciclo formativo de grado superior de Diseño a partir del curso 2027-2028, actualmente impartidos en el centro. Esta decisión choca frontalmente con la promesa institucional de hacer de la escuela pública una red “referente y atractiva”. “Nuestro compromiso con la escuela pública es total”, afirmaba recientemente Begoña Pedrosa.
La eliminación de estas enseñanzas supondría debilitar la oferta pública vinculada a las enseñanzas artísticas y reducir de forma muy significativa la oferta de Bachillerato y Formación Profesional. Esta decisión no solo afecta directamente a los barrios que dependen del instituto, especialmente en el distrito 4 de Bilbao, que incluye zonas como Begoña, Santutxu, Txurdinaga y Otxarkoaga, sino también a Bilbao y localidades próximas.
Según denuncian, la medida se ha adoptado sin diálogo y ni siquiera se ha permitido al centro realizar las jornadas de puertas abiertas planificadas. En este contexto, la comunidad educativa plantea una pregunta clave: ¿cómo puede ser la Escuela Pública Vasca “lo primero” si se le impide mostrar su oferta a las familias mientras la red concertada sigue expandiéndose? Al recortar estas enseñanzas, el Departamento no solo ignora la capacidad de espacio del centro, sino que empuja al alumnado hacia la oferta privada, traicionando el propio discurso de fortalecimiento de lo público.
El instituto defiende mantener su actual oferta educativa, especialmente el Bachillerato Artístico en sus dos modalidades —Artes plásticas, imagen y diseño, y Música y artes escénicas— y en ambos modelos lingüísticos, A y D, así como el ciclo de Diseño, vinculado a estos estudios y que permite al alumnado acceder sin necesidad de realizar una prueba de admisión. Además, señalan que el centro dispone de espacio suficiente para impartir esta oferta e incluso ampliarla, lo que supondría una apuesta clara por la Escuela Pública Vasca frente al crecimiento de la concertada.
Ante esta situación, la comunidad educativa reclama la retirada de la medida, la apertura de un proceso de diálogo y una planificación educativa transparente que garantice la continuidad del Bachillerato y del ciclo de Diseño en el centro. Mientras tanto, alumnado, familias y profesorado anuncian que seguirán movilizándose para defender la Escuela Pública Vasca y el futuro educativo del instituto.
Larrañazubi: cierre sin consenso
En el caso del CEIP Larrañazubi de Getxo, la Asociación de Familias (AFA) se reunió el pasado 11 de marzo con representantes del Departamento de Educación para abordar el proceso de cierre planteado para el centro. En el encuentro participaron también la alcaldesa de Getxo, responsables municipales y representantes del Area de Diversidad e Inclusión Educativa del Departamento.
Durante la reunión, las familias trasladaron su preocupación por la medida y solicitaron que se revise la decisión teniendo en cuenta criterios pedagógicos, organizativos y sociales. Según la AFA, la Administración no presentó informes técnicos o pedagógicos que justifiquen el cierre.
Entre las cuestiones planteadas, las familias destacaron la continuidad del Aula Estable del centro, subrayando el impacto positivo que el entorno actual tiene en el alumnado con necesidades especiales, así como que es el único centro de la zona que cuenta con Aula Estable.
La reunión concluyó sin acuerdos. Tras el encuentro, las familias anunciaron que continuarán defendiendo la continuidad del proyecto educativo del centro escolar. También han trasladado la situación a instituciones como el Ararteko y el Defensor del Pueblo y solicitan abrir un espacio de diálogo para estudiar alternativas que garanticen el futuro del centro y refuercen la escuela pública en Getxo.
La medida de cierre no se ha llevado a cabo con diálogo ni participación de la comunidad educativa, y se ha adoptado con la oposición de las familias, del consejo escolar, del claustro de profesorado e incluso del Ayuntamiento de Getxo, que ha manifestado su rechazo mediante una moción aprobada por mayoría absoluta.

Exigencia de diálogo real
BIGE reitera la necesidad de abrir espacios reales de diálogo con las comunidad educativas y de garantizar procesos transparentes en la planificación educativa. En este sentido, la federación ha solicitado en varias ocasiones una reunión con el delegado territorial de Bizkaia para abordar estas cuestiones, sin haber obtenido respuesta hasta el momento, lo que evidencia una forma de actuar unilateral que debilita la escuela pública.
La situación en Txurdinaga Behekoa y Larrañazubi pone en cuestión la coherencia entre el discurso institucional y las decisiones adoptadas. Lejos de reforzar la red pública, estas medidas suponen un retroceso en su desarrollo y en su capacidad de respuesta a las necesidades del alumnado.
En BIGE defendemos una Escuela Pública Vasca fuerte, inclusiva y de calidad, construida con la participación activa de familias, alumnado y profesorado, y advierte de que seguirá trabajando y movilizándose para garantizar su futuro.
